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Trump cancela los visados diplomáticos a parejas del mismo sexo sin casarse

El visado G-4 autoriza a los trabajadores de embajadas y organizaciones internacionales que están presentes en Estados Unidos a entrar en el país y residir en él legalmente. También a sus familiares directos y, hasta el pasado 30 de septiembre, a las parejas del mismo sexo de los trabajadores, aunque no estuvieran casados. Desde el 1 de octubre, la administración Trump ha decidido retirar el visado a estos últimos: si quieren entrar y residir en Estados Unidos como pareja de un diplomático, tendrán que estar casados.

La medida no ha sentado nada bien en la ONU, aunque la conocían desde el pasado 12 de junio. Entonces, la misión norteamericana en Naciones Unidas comunicó el cambio de su política de visados y lo explicó como un paso más hacia la igualdad: “los matrimonios del mismo sexo de los diplomáticos disfrutarán ahora de los mismos derechos y beneficios que las esposas de distinto sexo”.
Las primeras críticas han llegado desde la antigua embajadora de Estados Unidos ante la ONU durante la administración Obama. Samantha Power, a través de su cuenta de Twitter, asegura que es una medida “inútilmente cruel e intolerante” porque “solo el 12% de los estados miembros de la ONU permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo”.
Una única excepción
La medida ha entrado en vigor el 1 de octubre, aunque las parejas afectadas tienen hasta el 31 de diciembre para regularizar su situación. Si no se casan antes de esa fecha o consiguen un visado diferente para permanecer en el país, tendrán un máximo de 30 días para abandonar los Estados Unidos.
La nueva política implantada por el gobierno de Donald Trump incluye una sola excepción. En aquellos países en los que no está reconocido el matrimonio entre personas del mismo sexo, se otorgará un visado diplomático si el estado que envía a esas personas a trabajar a Estados Unidos garantiza los mismos derechos a los diplomáticos norteamericanos que vayan a trabajar a esos países.
Según fuentes del Departamento de Estado que cita la BBC, esta medida afectaría a más de un centenar de familias que deberán regularizar su situación antes de final de año. Este cambio en la política norteamericana se produce nueve años después de que Hillary Clinton, Secretaria de Estado en 2009 con Obama, permitiera la concesión de los visados a las parejas del mismo sexo de los diplomáticos extranjeros.
Además de diplomáticos y trabajadores de organizaciones internacionales, la medida afecta al personal de embajadas y consulados y a los militares extranjeros con base en Estados Unidos o que están destinados en consulados y embajadas norteamericanas. Actualmente, 71 países aún mantienen leyes según las cuales las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo están consideradas un delito y sólo 25 países permiten el matrimonio entre ellos.

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