Parece ser que ahora la moda de las mediáticas que caen en cana es dar móviles cuando salen de la cárcel diciendo que la pasaron fantástico y que estar dentro es de lo mejor. Lejos están de hacer un “Mea culpa” ante la sociedad y decir que tal vez se equivocaron, hacerlo socialmente significaría haberlo hecho en lo personal y que ese paso por el correccional haya servido para algo.

Digo: para que no puedas salir del país o te lleven a la cárcel al menos tiene que haber semi plena prueba, tener causas pendientes o directamente estar imputado.  

La salida de Oriana Junco de la cárcel que se produjo recientemente recuerda mucho a la de otra (diva¿?) Moria Casán, longeva vedette que estuvo también en prisión, allá por 2015 cuando llego al Paraguay para declarar sobre el robo de un collar que le atribuían en una presentación y le incautaron droga (bastante) que superaba lo que se supone es para uso personal.

Cuando los mediáticos y los medios relativizan los valores
Moria presa en Paraguay

Pero lo que llama la atención es que más allá de los hechos estos dos personajes, puedan resignificar “socialmente” para el afuera, lo que es realmente estar en un presidio, haciéndolo cambiar en la escala de valores y aggiornándolo a algo parecido a visitar un Spa. En su época Moria decía que las reclusas la habían recibido muy bien que le habían dado el mejor lugar, que la cuidaban, la peinaban y la maquillaban, que las reclusas eran muy limpias.

Desde fuera nosotros como sociedad, nunca terminamos de saber ¿que es lo que paso con el famoso collar? ¿Se lo robó o no? Pareciera que cuando no se puede dar una respuesta concluyente y concreta lo que se hace es empezar a hablar evasivamente. Sin informar, siendo que son justamente mediáticos cuya triste función es aparecer en los medios, por el solo hecho de hacerlo, nadie sabe a ciencia cierta si Moria u Oriana son buenas en algo.  Y nadie, pero nadie de los teóricamente “periodistas” o “formadores de opinión” de los medios argentinos hizo esta simple pregunta: ¿lo robaste? ¿le pegaste?

Oriana “Oggi” Junco, siempre imitó a Moría y no llama la atención que lo haga en este momento, donde se entiende también que tiene problemas con las sustancias y el alcohol, que una salida para disfrutar con una amiga en un bar, haya terminado en 21 días en prisión, que este momento en el presidio se debió justamente a algo que no puede dominar, que se le fue de las manos.

Seguramente los medios se encargaran de poner un manto de olvido sobre esto y de seguir desinformando, sin entender que en esta desinformación le hacen creer a miles de jóvenes, que pasar unos días en la cárcel es algo similar a viajar a Bahamas en crucero de lujo.

Cuando los mediáticos y los medios relativizan los valores
Oriana, al igual que Moria con sus compañeras del penal

Lo lamentable de esto es que cuando desde lo social se subvierten los valores entonces el protagonista de la nota seguirá negando lo que realmente pasa, Oriana va una noche a tomar algo con una amiga y cuando las cosas se van de control olvida que quien puede pasarla mal en esta historia es ella misma. ¿Por que? Porque tiene antecedentes, Junco tiene dos causas en su contra, que la tuvieron 21 días en un “paraíso terrenal llamado penal”. Por un lado, una denuncia por agresión por parte de una bailarina, Lucrecia Verónica Ceballos. Según trascendió, la muchacha se habría puesto de novia con un pretendiente suyo. Oriana decidió enfrentar a la bailarina. Fue hasta su propiedad, le tocó el timbre y dijo que era de un delivery. La mujer bajó, y al abrir la puerta del edificio habría sido golpeada.

Cuando los mediáticos y los medios relativizan los valores
Oriana en Carcelandia junto a otra interna

Además, un trabajador sexual acusó a la transexual de haberlo amenazado con un cuchillo: “Me llamó por una publicidad. Me dijo que se llamaba Juan, no especificó que era ella. Yo la atendí como a cualquier cliente -contó el hombre-. Llegué a las dos de la tarde y estuvimos hasta las ocho. Cuando le quise cobrar, enloqueció. Agarró un cuchillo. No me dejaba vestir. Me sacó el celular. Fue horrible lo que viví. Intentó matarme: me apuñaló en la costilla, me cortó la mano y la cara”.

También algo que no cierra con el sistema judicial argentino es que un joven que atropella a una chica en el boulevard marino de Mar del Plata, ebrio, con un dosaje de alcohol que triplica el permitido y la mata, entre por una puerta y salga por la otra, algo que significa un destrato total para la familia de la víctima del que dan cuenta las Madres del dolor.

Los antecedentes de Oriana no son los mejores y complican su situación judicial actual. Si se los seguimos negando y sonriendo cuando dice que estuvo en “Carcelandia” no llamaría la atención que un día los medios (también) nos cuenten que se suicido porque su estado mental no era el mejor.

3 Comentarios

  1. a Moria la bancaron en su época los militares por ser la putita de varios ahora se las da de gran señora y vive de papa, dada vuelta todo el dia, alta perversa la vieja… le gusta la cinturonga mas que el dulce…

  2. Me encantó el final porque de ser así los noticieros ahi si se encargaran de resaltar los problemas con las drogas y el alcohol que tienen ambas, espero ansioso el funeral de Moria va a ser tan decadente como la marcha del orgullo…

  3. EStas dos prostis no merecen un analisis tan alto de sus capacidades para delinquir. Quieren hacernos sentir que son divas y no son mas que delincuentes a las que avalan los medios de comunicación como vos decis… Aquello de Siglo XX cambalache sigue siendo tan actual. Aclaro que como gay a mi ni Moria ni el otro travuco impresentable me representan…

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here