Entiendo que hoy a la gente le cueste hablar de roles sexuales, pero que los hay los hay, aunque suene incómodo, aunque muchos lo nieguen, y es que tal vez en lo cotidiano a uno le cueste verse de una sola manera, sobre todo para todo el intercambio epistolar que hay antes del sexo, pero resulta que si, en la intimidad del consultorio los pacientes siguen hablando de roles, se reconocen y visibilizan como activos, pasivos y versátiles. O como se gustan llamar ahora, Grindr mediante, INTER.
En realidad este rotulo poco tiene que ver con la visibilización sexual, sino más bien con una categoría que permite “pescar de todo” en el mercado de la carne.

Pero que somos?

¿Los gay somos activos o pasivos? ¿O somos todos versátiles en mayor o menor grado? ¿El versátil es aquel que hace de activo cuando no queda otro remedio? ¿El pasivo renuncia por completo a sentir placer con su pene? ¿Un hombre que se permite tener sexo con otro hombre puede ser tan cerrado como para negarse a probar si le gusta sentir placer por atrás?

Si alguien elige tener relaciones sexuales y sentimentales con otro hombre, es decir, asume ser gay, debería tener en cuenta que los demás gays también tienen, en mayor o menor grado, sus mismas necesidades. Por eso, lo mejor es buscar la manera de darse placer mutuo, sin límites o restricciones. Y nos tenemos que educar nosotros mismos porque somos gays educados por matrimonios heterosexuales…

Hablando a calzón quitado: si un hombre es gay, le tiene que gustar el pene. Pero, como un gay no deja de ser hombre, también le tiene que gustar usar el suyo. No hay renunciamientos exclusivos.

Sin embargo, en los lugares de encuentros virtuales, casi todos dicen ser activos o pasivos. En ciertas épocas, como si fuera una moda, todos se definen como pasivos. Después, pasa el tiempo y todos dicen que son activos. Si le preguntas a alguno por qué cambió, responde que para no aburrirse o para probar conocer otra gente. La moda de hoy es ser INTER.

El versátil es un hombre que aprovecha todas las posibilidades de placer que le permite su cuerpo, sin restricciones ni tabúes. La versatilidad implica adaptarse a cada situación. Funcionar bien en los dos roles predominantes. Sin embargo, se interpreta que no sirve para ninguno de los dos. Muy pocos buscan conocer gente diciendo que son versátiles, porque en lugar de abarcar todas las posibilidades, lo que consiguen es perderse a la gran mayoría que busca activo o pasivo. Porque el pasivo prefiere un activo que sea bien macho antes que un versátil, que también tiene el culo roto como él. Y el activo prefiere un pasivo, porque tiene miedo de que el versátil le pida la cola.

En todo dualismo, lo que no entra en alguno de los dos extremos es descartado, por ser considerado sospechoso, indefinido, dudoso, gris. Por ese motivo, muchas veces se escucha decir a un gay que es activo-pasivo en lugar de que es versátil. Una diferencia sutil pero significativa. Porque las únicas respuestas aceptadas para la tan trillada pregunta ¿activo o pasivo?, son: activo o pasivo. Cualquier otra palabra, frase, argumento o explicación será descartada, como si se tratara de un ruido comunicacional o una no-respuesta. Incluso puede generar una re-pregunta: -ah, versátil… ¿pero más activo o más pasivo?

Las personas utilizan distintas expresiones para indicar que son INTER:

  • Soy amplio: suena muy feo, ¿qué tiene amplio, el orto?
  • Me va todo: también suena mal, como si fuera fiestero, degenerado, desbordado. Digo… en tren de experimentar ¿quien dice lo que está bien o mal? Pero hay gente que se asusta.
  • Hago lo que me pidan: suena a que estás muy regalado. Cumple los deseos ajenos como una geisha. SE CONFUNDE CON: “MAS PASIVA QUE UNA PUERTA”.
  • Puedo hacer las dos cosas: algo así como un ambidiestro del sexo. Como un médico clínico generalista, sabe de todo un poco, pero no tiene ninguna especialidad.
    Y la gente lo que busca hoy son ESPECIALISTAS.

¿Por qué, se preguntarán algunos? Es que la genitalización lleva a cortar el sexo en partes, algunos tocan lo de atrás y no se animan con lo de adelante, otros relacionan el ano con lo escatológico o tienen miedo a lo que de él proviene, negando completamente el fin para el que lo tenemos. Excretar.

Para concluir, cabe recordar que, cualquiera que desatienda alguna de las necesidades de su pareja, se expone a que se cumpla un principio que rige la economía, con respecto a la oferta y la demanda, pero también está vigente en las habitaciones: lo que uno deja de hacer, siempre habrá otro que quiera encargarse de hacerlo. Siempre aparecerá algún buen samaritano que se ofrezca a satisfacer los deseos insatisfechos de tu compañero, así que lo mejor es darle todo siempre y cuando ambos estén completamente de acuerdo, no vale la pena forzar las cosas, si estás con alguien es para pasarlo bien, disfrutar tu vida y compartir con esa persona, si no estás dispuesto o no te interesa es mejor dejar las cosas en claro y hacer nuevos acuerdos, explícitos o no.

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