#TUSPREGUNTASALPSICOLOGO

Perdí mi virginidad con un hombre mayor que yo, . Fue ayer a la tarde. La verdad, me gustó siempre, (es alguien más grande, (25) es amigo de mi hermano), porque él tiene algo que para mí era un sueño. Un pene enorme, salimos y me llevó a su casa pero yo no sabía que terminaría teniendo sexo, solo le dije que quería estar desnudo y abrazado y poco a poco se fue dando todo, pero estoy consciente de lo que hice. Tenemos un pacto de no hablarlo con nadie, ya el es tapado, tiene novia y yo no le dije a nadie que soy gay. Por ese lado estoy tranquilo. 

El problema es que yo no sentí absolutamente nada de placer durante todo el acto, al contrario, solo sentía dolor y más dolor, al principio tenía miedo, aunque confiaba en él, hasta que le dije que me la sacara que no soportaba más, él dijo que estaba bien. Pero antes de eso tuve que hacer sexo oral y fue sin forro. Ahora pasada la calentura tengo mucho miedo con respecto al sexo oral, porque según entiendo, la mayoría lo hace sin preservativo, pero para mí es algo riesgoso, quiero saber qué tan peligroso es. El dice que tenemos que seguir intentando para que se me abra bien el culo y que no me duela.

Te respondo: 

Cuando atravesamos la etapa por la que estás pasando todos tenemos poca información sexual, la educación sexual en Argentina es lamentable, y lo que pueda aportar Google también es difuso, el famoso: “pregúntale a Google” no funciona en este caso, o sea que en esta fase todos andamos a “oscuras”. Lo que queda es preguntarle a algún amigo que tiene poca información o la recibió por el “teléfono descompuesto”, ¿lo mejor? Siempre, acudir a un profesional.

Necesitas Educación Sexual, y aunque desconozco tu país de residencia, sí quiero decirte que si estás en Argentina cómo en otros países existen centros o asociaciones que entre otras funciones imparten formación en educación sexual. No obstante, a continuación te voy a trasmitir unas breves nociones básicas, para que las tengas en cuenta desde este momento, en tus prácticas sexuales.

Las Enfermedades de Trasmisión Sexual (ETS) se trasmiten de persona a persona por contacto físico durante las relaciones sexuales. Estas, las ETS, están causadas por bacterias, virus o parásitos y se trasmiten a través de fluidos corporales de la persona afectada (semen, sangre, secreciones uretrales, prepuciales, líquido preseminal) que entran en contacto con heridas en la piel o mucosas de la otra persona (mucosa bucal, laríngea, rectal o uretral), o a través del contacto “piel con piel” (por contacto directo con las lesiones o con la piel o la mucosa infectada que pueden, a pesar de estar infectadas tener una apariencia normal).

Por eso, es importante siempre usar condón, forro, (preservativo) y saber utilizar adecuadamente éste. Poner el forro y de forma adecuada evitará el posible contagio de enfermedades de trasmisión sexual, y usar lubricante hidrosoluble evitará que el condón se te rompa y será mas fácil la penetración.

Tuviste tu primera relación sexual, y por lo que cuentas no ha sido satisfactoria. Precisas ciertos conocimientos sobre anatomía masculina para que el acto no sea doloroso y comiences a disfrutar de los coitos. Nuestra cultura es coitocentrica y parece que si no hay penetración no hay acto, pero teniendo en cuenta en la fase que estás, PRINCIPIANTE, seria mejor comenzar con besos, caricias, franela, pajas compartidas, digo empezar por el perimetro para ir llegando finalmente a tener dentro tuyo a la persona con la que estés seguro de estar. Digamos que es un viaje al interior; después del esfínter externo (ano), llegas al esfínter interno. No tenemos tanto control sobre este esfínter, pero puedes aprender a relajarlo. Cuando te introduces algo, éste es el músculo que pone más resistencia; el esfínter puede contraerse por sí mismo, pero no puede quedarse contraído (a los 60 segundos vuelve a relajarse). Los dos esfínteres se abren y se cierran para dejar pasar las heces. Entre el esfínter externo y el interno está el canal anal: centímetros llenos de terminaciones nerviosas que te hacen sentir dolor o placer.

Después del esfínter interno está el recto, un músculo tubular del tamaño de un puño. El recto tiene pocas terminaciones nerviosas pero tiene una pared intestinal muy delicada que sangra fácilmente. Las paredes de la garganta o boca son duras. Sin embargo, las del ano y recto no; se rompen con facilidad y las heridas suelen ser demasiado pequeñas para verlas. Las bacterias y los virus pueden llegan a tu torrente sanguíneo a través de estas heridas; ése es el motivo por el que se puede producir una infección si haces el acto sexual sin condón. El semen o la sangre de la persona con la que estás practicando sexo puede entrar en tu organismo a través de esas heridas.

Cuanto más fuerte y prolongada sea la penetración sin protección (sin forro), mayor es el riesgo que corres, y recordá que cuanta más fricción, más heridas, (más microlesiones hay, usar lubricante disminuye el riesgo).

Que te penetren durante poco tiempo tiene menos riesgos que hacerlo durante mucho tiempo.

Respecto al sexo oral, sólo tiene riesgo de infección o reinfección del HIV cuando eyaculan en tu boca, si bien se pueden trasmitir gonorrea, sífilis o el herpes, este último es la infección que más se da en la actualidad, incluso más que el HIV.

Es difícil que te hayas “pescado” en tú primera práctica sexual el HIV, es muy poco probable, aunque si otras infecciones. Una consulta a tú médico o centro para hacerte las pruebas correspondientes, no estaría de más. Estadísticamente tienes pocas probabilidades de haberte contagiado.

Es tú primer acto sexual, y es frecuente que ante la primera experiencia te hayas puesto tenso, debes relajarte y en sucesivos actos sexuales trabajar la zona anal con lubricante para evitar el dolor. Sería bueno que esto suceda siempre con la misma persona y que este esté anoticiado del momento que estás atravesando. A medida que practiques el ano se irá dilatando y por tanto será más fácil la penetración. Y esto no supone un cambio anatómico ni personal, sino un hábito.

No tenés que sentirte “culpable” ni “sucio” El cuerpo es para disfrutar y que disfruten las personas con las que elijas estar. Si aun te sigues sintiendo “culpable” y “sucio” pensá si tenes aceptada tú homosexualidad; de no ser así, es aconsejable que visites a un Psicólogo, te prestará la ayuda que necesitas para llegar a integrar y aceptar tu orientación.

Igualmente tanto en lo afectivo como en lo espiritual sería importante que empieces a tener en cuenta y crear el hábito de que: “el culo te lo tenés que cuidar solito, no darlo en prueba de amor a nadie, ni permitir que nadie te diga que es lo que tenés que hacer con él. Esto va más allá de lo físico. El culo es un conjunto de músculos y esfínteres no es una prueba de amor para nadie”.

Un saludo.

Booking.com

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here