Mientras pasas unas vacaciones de ensueño a bordo de un crucero, quizá se te pase por alto que haya gente que no solo trabaja allí, sino que vive una vida oculta, sobre la que ni eres consciente ni muy probablemente puedas llegar a serlo. En el día a día de la embarcación, entre masajes, piscinas, buffets y gimnasios, tan solo se entra en contacto con el 30% de la tripulación, según la web especializada Solocruceros, lo que significa que son muchos los que, en la trastienda, velan por que todo sea de tu agrado. No obstante, gracias al anonimato que permite las nuevas tecnologías contamos con testimonios que nos sirven para hacernos una idea de cómo es esa vida secreta entre camarotes, puertos y océanos.

Un hilo de Reddit ha unido a varios profesionales del sector para que respondan las dudas más comunes de aquellos que ya han viajado y se han quedado con las ganas de saber más sobre qué hace el personal una vez acaba su jornada laboral. Como era de esperar, las preguntas que más interés han generado tienen que ver con la vida sexual y la fiesta. “No queremos que sepas que en realidad tenemos tanta o más diversión que los pasajeros. Claro, trabajamos mientras tú te lo pasas bien, pero en el momento en el que termina nuestro turno, la juerga se desata en el bar de la tripulación”. Según comenta otro usuario, “todo el alcohol cuesta aproximadamente un euro para el personal. Estás sí que son fiestas buenas”.

Si en algo están de acuerdo los empleados que han compartido sus testimonios, es en que el personal tiene mucho, pero que mucho sexo. Eso sí, hay que matizar que, aunque se han dado casos, hacerlo con un pasajero está prohibido y suele ser entre la propia tripulación. Cuando te pasas alrededor de ocho meses al año en un barco, un lugar dedicado al recreo, apartado de lo cotidiano y del que no se puede escapar, es evidente que la gente acabará teniendo relaciones sexuales o, como lo describe un usuario, “de alguna manera hay que liberar toda esa tensión reprimida”. El mismo trabajador asegura que en el área de recreo de los empleados se pueden coger condones gratis: “Aún así la frecuencia de las enfermedades de transmisión sexual está por las nubes. Honestamente, me sorprende cuánto sexo tiene todo el mundo, incluso cuando se comparten las habitaciones”.

Hay cosas que solo puede ver el personal autorizado. (iStock)

Al parecer, el poco espacio de su camerinos es una de las quejas más recurrentes y aún así consiguen arreglárselas para tener sexo: “Estuve en un crucero recientemente y entablé conversación con uno de los artistas del espectáculo. Me contó que toda la tripulación dormía apretada en habitaciones compartidas. Así que si alguien quería tener sexo tenía que programarlo con las otras personas para no coincidir”. A lo que otro usuario añade: “Si te quejas de que tu cuarto es pequeño, entonces deberías ver los de la tripulación. Estamos como sardinas en lata. Coge ese cuarto que tienes y dobla su tamaño, pero ahora mete a seis personas a vivir ahí”.

Muerte en el mar

Si alguna vez has ido en un crucero, seguro que recuerdas esa sensación mágica en la que la embarcación sale del puerto y llega a estar completamente rodeada de agua, lejos de todo. Pero, ¿qué pasa si ocurre algo, un homicidio o agresión? Según comenta uno de los trabajadores, los cruceros navegan bajo la bandera de conveniencia. Es decir, muchos optan por la legalidad más conveniente, sobre todo por las que permiten mantener a la tripulación con las peores condiciones laborales: “Para el cliente no significa mucho, pero para los empleados es importante, porque no todos los países tienen regulaciones estrictas sobre cómo se nos debe pagar”. Por eso, cualquier caso (homidicios, muertes sospechosas, agresiones sexuales, etc.) depende de las autoridades del país en el que esté registrado el barco.

¿Y qué ocurre cuando alguien muere? “Un amigo de la familia solía trabajar para una empresa de cruceros y me confesó que las muertes en alta mar son comunes, especialmente de los ancianos. Las residencias para la gente mayor son caras y a veces por un precio menor esta gente puede irse una o dos semanas a disfrutar de un crucero, donde el personal les controla debidamente”. A lo que otro usuario añade: “Una vez realicé un tour por el barco y hasta me enseñaron la morgue. También suelen tener al menos una unidad de cuidados intensivos a bordo, ya que, incluso teniendo helicópteros, pueden pasar días desde que alguien enferma hasta que llegue al hospital. Por cierto, la morgue suele estar cerca de los congeladores de la cocina. Piensa eso un minuto mientras estás en la cola del buffet”.

Lo que más les molesta

A juzgar por los comentarios, las largas jornadas laborales suelen ser el principal punto en contra de estos trabajos. Sin embargo, hay dos episodios que se repiten con frecuencia y que les llevan los demonios: limpiar los retretes y repostar con los pasajeros a bordo. “Te sorprenderías de la cantidad de cosas que tira la gente. Desde fideos hasta condones, pero también camisetas y zapatos, prácticamente cualquier cosa que la gente no quiera meter en la maleta y llevarse con ellos de vuelta a casa”, señala un usuario.

“A veces los viajes son tan largos que los pasajeros tienen que estar a bordo mientras se le echa combustible. Pues bien, durante todo este proceso no se permite nada que pueda provocar fuego. Entonces, los pasajeros se ponen a fumar en sus habitaciones, sin acordarse de que allí hay detectores de humo“, relata uno exempleado. Cuando se activa la alarma de incendio, el abastecimiento de combustible debe detenerse hasta que haya pasado el peligro. Entonces alguien debe ir a la sala de máquinas para informar de que es una falsa alarma. De media, este proceso se interrumpe de tres a cuatro veces cuando hay pasajeros a bordo”. Menos mal que tienen una vida sexual activa para pasar estos malos tragos.

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