Jorge Sanz como un encatador escort que cautiva.

TITULO ORIGINAL: Hotel y Domicilio

AÑO DE ESTRENO: 1995
DIRECTOR: Ernesto del Río
PRODUCTORES: Benito del Río, Iñaki Goikoetxea,
Javier Rebollo
GUION: Ernesto Del Río, Luis Eguiraun, Santiago, González
REPARTO: Jorge Sanz (Bruno), Santiago Ramos (Ángel), Enrique San Francisco (Mario), Anabel Alonso (Mavi), Ramón Barea (Montero), Joseba Apaolaza (Ramón), José Manuel Cervino (Guillermo), Ramón Agirre (Ramiro), Jox Berasategui (Vigilante), Ion Gabella (Detenido), Saturnino García (Recepcionista), Maite Díaz (Merche), Txema Blasco (Policía del juzgado).
CINEMATOGRAFÍA: Gonzalo F. Berridi
BANDA SONORA: Bingen Mendizábal, María Manchado, María Luz Alvarez
PAÍS DE ORIGEN: España
DISTRIBUIDA POR: Laurenfilm 94 minutos

MARIO: “Una llamada telefónica y
tu tarjeta de crédito es lo único que necesitas para agenciarte una buena
compañía.”

ÁNGEL: “Hay cosas que no se
arreglan con dinero.”
MARIO: “Hombre, es que tú siempre
has sido un poco puritano Ángel.”
ÁNGEL: “Nunca pagaría para
meterme en la cama con alguien.”
MARIO: “Porque no lo has probado.
Hace años yo pensaba lo mismo, pagar por echar un Kiki me hubiera parecido una
conducta despreciable. Pero ahora es diferente. Y además es mucho más cómodo.”
ÁNGEL: “No sabría cómo actuar ni
que decir.”
MARIO: “Déjate llevar, la
conversación va incluida en el precio, como el IVA.”
ÁNGEL: “Los expertos, ¿cómo lo
hacéis?”
MARIO: “Pues muy sencillo. Tú
llamas por teléfono y pides un chico joven y guapo, rubio o moreno,
universitario o atleta… bueno es igual. Al alcance a una sola llamada.”
ÁNGEL: “Ya, ¿y luego?”

MARIO: “Pagas, te quedas a gusto,
y te tomas una copita con los amigos. Un plan perfecto.”
ÁNGEL: “Eres un cínico.”

BRUNO: “Una vez conocí a un
hombre mayor. Sí que me enseñó, pero no me apartó de nada. El peligro era él.
Era un madero. Un día te contaré la historia.”
ÁNGEL: “Prefiero que no me
cuentes nada. Tú eres Bruno, yo Ángel, y esta es mi cama. No nos hace falta
nada más.”
BRUNO: “Yo sí necesito más.”
Ángel es un homosexual en la cuarentena, que trabaja como forense y acaba de ser abandonado por su pareja. Su amigo Mario trabaja como psiquiatra y se reúne con él para cenar y animarle. Mario le recomienda que haga deporte y que no se complique la vida con nuevas relaciones.

La ansiedad se combate con sexo y deporte

Para ello le recomienda apuntarse a una agencia de contactos, haciéndole ver que en la década de 1990 no necesita más que un teléfono y una tarjeta de crédito para disfrutar de jóvenes apuestos.

De esta forma, Ángel conoce a un apuesto taxi-boy de veinte años llamado Bruno. El joven es un  agradable, un experto sexual, y vive solo para la agencia y su amiga Mavi, que trabaja como prostituta. La idea de Mario parece haber funcionado.

Sin embargo, Ángel no tarda en
descubrir que Bruno tiene un pasado de maltratos, abusos y vejaciones. El responsable
es un antiguo policía llamado Guillermo, que le protegía de sus problemas con
la ley, pero también le explotaba y se hacía con sus beneficios como escort.
Cuando Guillermo sale de prisión, no solo decide agredir a Bruno para volver a someterle, sino también al propio Ángel cuando intenta proteger al joven.

CURIOSIDADES

Dirigido y parcialmente escrito por el bilbaíno Ernesto del Río, con ayuda de Luis Eguiraun y Santiago González, el film fue concebido como un thriller policial alrededor del mundo de la prostitución masculina.

Fue la tercera película del director después de “El Amor de Ahora” (1987) y “No Me compliques la Vida” (1991). La película pasó bastante desapercibida en su momento, al igual que sus dos anteriores obras. Muchos opinaron que se debía a un lanzamiento publicitario demasiado limitado, como el escaso interés que generaba una película en torno a la homosexualidad. Sin embargo, parte de la crítica no logró entender que parara desapercibida, argumentando que las películas de temática gay comenzaban a estar en alza en dicha década. Ni siquiera la entonces popularidad de Jorge Sanz, Enrique San Francisco o Anabel Alonso lograron evitar que la película funcionara como se esperaba. Pasarían dieciséis años hasta que Ernesto del Río dirigiera su siguiente película, “Valeria
Descalza” (2011).

Desconocía completamente la existencia de esta película hasta hace relativamente poco. Sin embargo, debo reconocer que me quedé gratamente sorprendido y no pude entender que la película hubiera pasado tan desapercibida. Evidentemente la película tiene algunos fallos que señalaré, pero la historia me pareció muy bien llevada y elaborada, y la historia me mantuvo en vilo hasta el final. Santiago Ramos me sorprendió considerablemente a la hora de interpretar a un personaje que posee
una evolución de lo más trepidante. La película parte de una premisa bastante clara que genera una serie de acontecimientos determinantes para los personajes. Desde mi punto de vista, esta es la vulnerabilidad de la soledad para aquellos que no saben lidiar con ella.

Hay que tener en cuenta la década en que se realizó, y en la que entender al personaje de Ángel (por lo menos al principio), resulta imperativo. Su soledad tras el final de su relación le lleva a usar algo muy peligroso, la prostitución, por la adicción que puede generar y el posible y desconocido pasado de quien la ejerce.

Jorge Sanz también realiza una labor convincente, aunque únicamente al principio, a la
hora de interpretar al taxi-boy encantador que logra embaucar al hombre solitario. Pero quien aterra completamente con su interpretación es el personaje interpretado  magistralmente por José Manuel Cervino, que muestra el lado más oscuro de ambos mundos.

Jorge Sanz convence interpretando el lado encantador del taxi-boy, pero sobreactúa en aquellas escenas en las se convierte en una especie de macarra controlador. No convence en ese tipo de papel, y llega a parecer risible. Anabel Conde tampoco me convenció para este tipo de película. El mayor problema es que al final, como espectador, perdí toda empatía por todos los personajes.
MI CALIFICACIÓN: BUENA

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here