Martin SoriaÚltimamente y a instancias del “Caso Rímolo” se ha hablado mucho del tema de tomar o no pastillas para adelgazar, creo en este punto que la gente tiene una decisión tomada:

  • Los hay que hacen gimnasia y se entregan al ejercicio como una forma de esparcimiento para verse bien y mantenerse delgados como una consecuencia de todo lo anterior,
  • Los que le otorgan a una pastilla todo el poder mágico que los llevara a ponerse una malla diminuta dos talles menos en la costa, cuando solo faltan días para el verano.

Con la explosión mediática de este caso pudimos ver dos cosas: 

    1. Como una chanta que se hace pasar por médico, con buena parla y bancada por alguien con reconocimiento previo de la sociedad (Soldan) puede hacer sucumbir a cualquiera, sobre todo porque la gente al momento de pedir matricula o que el profesional se acredite tiene pudores y vergüenzas. Por otro lado los que van a un consultorio a pedir “pastillas” solo miden su efecto en la balanza, quieren bajar y que se note y no se lo dicen a nadie cuando los resultados se empiezan a hacer visibles. NADIE RECONOCE PUBLICAMENTE QUE CONSUME PASTILLAS, es por eso que estos negocios siguen aún con gran auge.
    2. Y también hemos visto que el tema del cuerpo y lo que el espejo devuelve es un problema de todos, no solo de nosotros los simples mortales y me refiero a personas como Susana Gimenez que hablo de su experiencia “Rímolo” en su programa o el caso del periodista Paulo Bilouta, que accedió a atenderse con la “doctorcita” porque trabajaba con Soldan y creyó básicamente en la palabra de este y toda su trayectoria.

“Fui a hacerme masajes a lo de Soldán, que ella atendía ahí, nunca fui a su clínica. Nunca lo dije porque me dio vergüenza”, aseguró Susana Gimenez en su programa en diálogo con Silvia Süller.

Los costos de los tratamientos se acercan casi a lo que puede costarte pagar un buen gimnasio con alguna promoción con tarjeta. Entre las visitas al médico calculadas al momento de escribir esta nota en u$s 30 dolares la consulta y otros u$s 30 en gastos de medicación, u$s 60 mensuales.

El usuario promedio tiende a creer que los cuerpos de Mariano Martinez o de Luciano Castro entrenan en el gimnasio la misma cantidad de tiempo que un hombre normal que va al trabajo, viaja dos horas en tren y estudian. Esta gente tiene entrenamientos específicos, mas otros tratamientos, dietas especiales y gente que vela por ello, porque trabajan de “lindos”, porque buenos actores, digo, distan mucho de la calidad de Alfredo Alcón. 

Cómo funcionan

El apetito es controlado por el cerebro. Las anfetaminas suprimen el apetito al aumentar los niveles de dopamina, una sustancia química que produce el estado de alerta, aumento de la concentración y registros del placer. Un estudio publicado por la American Psychological Association sugiere que este aumento de la dopamina, y por lo tanto de placer, hace que la comida te satisfaga más pronto, lo que reduce el apetito y la ingesta. A medida que los niveles aumentan y el placer se acentúa, las pastillas para adelgazar con anfetaminas pueden convertirse fácilmente en un hábito, afirma el National Institute of Drug Abuse.

Efectos secundarios

Efectos secundarios graves, incluso potencialmente mortales, pueden ocurrir con las píldoras de dieta. Debido a que el mecanismo de anfetaminas aumenta las funciones del cuerpo, muchas partes diferentes del cuerpo pueden ser afectadas. PubMed cita los efectos secundarios de las píldoras de dieta, como la fentermina, la sibutramina y fendimetrazina para incluir:

  • aumento de la frecuencia cardíaca
  • y la presión arterial,
  • mareos,
  • hinchazón de las piernas y de los tobillos,
  • aumento de la orina,
  • boca seca,
  • insomnio,
  • ansiedad,
  • depresión,
  • vómitos, 
  • y dificultad de aliento. (Halitosis)

Beneficios

Cuando se toman píldoras de dieta por un período corto, seguido de cerca por un médico y junto con los cambios de estilo de vida tales como comer sano, comidas con control de calorías y el ejercicio de calorías controladas saludables, se puede producir la pérdida de peso. Sin embargo, debido al desarrollo de medicamentos para perder peso de forma más segura, el tipo de la anfetamina de prescripción de la dieta ha disminuido.

Historia

Las anfetaminas tienen una larga historia de uso antes de que se incluyeran en las píldoras de dieta. De acuerdo con la University of Washington, “Durante la Segunda Guerra Mundial, las anfetaminas les fueron dadas a los soldados y pilotos para mantenerse alerta y luchar contra la fatiga”. Fueron utilizadas originalmente para tratar el asma, trastornos del sueño e hiperactividad, indica UW. De acuerdo con la U.S. Drug Enforcement Administration, la primera tableta de la anfetamina se comercializó en 1937 como un descongestionante nasal. El uso generalizado comenzó en la década de 1960, donde comenzaron a ser utilizadas por personas que hacen dieta para la pérdida de peso, de acuerdo con la DEA.

Tipos

De acuerdo con la Weight-control Information Network, hay cuatro píldoras de dieta con anfetamina que son aprobadas por la U.S. Food and Drug Administration como medicación de pérdida de peso y debe ser prescrita por tu doctor. La más comúnmente prescrita es una combinación de fentermina y topiramato, que se vende bajo la marca Qsymia. Por lo general, la fentermina sólo se prescribe por un máximo de 12 semanas y la sibutramina hasta 12 meses, ambos requieren de la supervisión de un médico, declara WIN. La fendimetrazina y diethylpropion también están disponibles con receta médica.

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